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Salud Ocular Comunitaria Vol 3 No 5 2008 pp39-40

ARTÍCULO

Programa de salud escolar en Chile: JUNAEB

 

Fernando Barría von-B
Oftalmólogo, Asesor de Junaeb en
Salud Visual, Subcomité Técnico
de Cabildeo de Visión 2020
Latinoamérica, Comité Prevención
Ceguera APAO, Santiago, Chile.

 

Francisco Andrighetti
Oftalmólogo, Departamento Salud
Ocular de la Sociedad Chilena de
Oftalmología, Subcomité Técnico
de Cabildeo de Visión 2020 Latinoamérica,
Santiago, Chile.



Enlaces a imágenes:

Desde el año 1992, el programa de la JUNAEB proporciona consulta médica y lentes a escolares estatales, con el apoyo técnico de la Sociedad Chilena de Oftalmología. CHILE

Tabla 1: Prevalencia de error refractivo en escolares 1

Figura 1: Prevalencia de miopía (equivalente esférico 0,2) según edad 1


Un defecto refractivo no corregido en el niño afecta su educación, siendo una discapacidad de fácil diagnóstico y corrección. Se estima que una limitación visual podría afectar al 5.5% de los escolares y el 80% se corrige con lentes si no existe otro defecto neurológico. Aún niños con visión baja, pueden beneficiarse con ayudas de visión baja y si logran leer, pueden integrarse a un colegio normal. Un estudio realizado en Chile1 demostró la prevalencia de limitación visual por defectos refractivos, entre 5 y 15 años de edad, con o sin corrección (Tabla 1). La prevalencia va desde un 15.8% con visión menor a 0.5 sin corrección a un 3.3% con visión menor a 0.3. Esto debe considerarse al decidir la cobertura posible de para la entrega de lentes. También pudo determinarse que la miopía va aumentando con la edad, llegando al 16% a los 15 años de edad (figura 1). Por esto, un programa de despistaje (tamizaje) escolar debe realizarse a los 12 años y ampliar a los 6 años si se dispone de recursos.

Tomar la agudeza visual en los niños es difícil, requiere de personal capacitado y de un aprendizaje del niño. En el estudio1 se determinaron las causas de mala visión, siendo el 56.3% asociado a defecto refractivo, el 6.5% ambliopía y el 4.3% a otras causas. Sin embargo, un 32.9% de los niños no tienen defecto refractivo ni patología asociada que explique su mala visión, siendo mayor a menor edad del niño, por lo cual la toma de visión debe ser hecha por personal capacitado. Un niño con visión baja, con visión menor a 0.3 y/o campo visual menor a 10 grados se beneficia con ayudas ópticas, como lupa para lectura y atril, pudiendo integrarse a un colegio normal. Son casos de alta miopía, afaquia, maculopatía, nistagmo, distrofia o atrofia óptica.

La Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), institución dependiente del Ministerio de Educacion, tiene como misión “Facilitar la permanencia del escolar vulnerable, entregando apoyos integrales, que hagan efectiva la igualdad en la educación”.2 Desde el año 1992, el programa proporciona consulta médica y lentes a escolares con limitación visual, beneficiarios de los colegios estatales. En el año 2003, se realizaron 156,546 consultas, que corresponde al 6.5% de la matrícula (2.4% eran ingresos), entregando lente al 55% de las consultas, de acuerdo a normativas.3 El 14.7% de las consultas se da de alta, al 3.9% se indica estudio de estrabismo, al 2.8% tratamiento ortóptico y al 0.4% cirugía de estrabismo. En el año 2004, se analizan las recetas, siendo un 86% astigmatismo (41% miópico, 31% hipermetrópico y 28% mixto), 10.7% miopía y 2.9% hipermetropía pura. Un 46% de éstas recetas son clasificadas como ametropías altas (45% miope). El 5.6% de las consultas tienen ambliopía, asociada a una anisometropía (56% casos) o estrabismo (18%).

Desde 1999, existe apoyo técnico de la Sociedad Chilena de Oftalmología4 para mejorar la eficiencia del programa, desarrollando un despistaje visual por asistente y una norma de receta de lentes en limitación visual, evitando consultas y lentes innecesarias. El ingreso al programa se inicia con una evaluación por el profesor con cartilla modificada, siendo reevaluado por la asistente. Una visión menor o igual a 0.5 o patología ocular como estrabismo, se deriva al oftalmólogo. Posteriormente, se recetan lentes, de acuerdo a la norma, llenando la ficha que es enviada a la JUNAEB. En el año 2004, ésta ficha fue modificada, para detallar los diagnósticos refractivos y las patologías asociadas como anisometropía, ambliopía o estrabismo. Una ametropía alta es definida como un astigmatismo o miopía mayor 3 dioptrías o hipermetropía mayor de 5.0 dioptrías. Se agregó la acreditación de la especialidad para garantizar la idoneidad del prestador. El ahorro de recursos ha permitido desarrollar otros programas de apoyo como entregar ayudas ópticas de visión baja, la compra de lentes intraoculares o cirugía de estrabismo.

Debe educarse a los padres sobre la necesidad del uso de lentes en una ametropía alta, a diferencia de una lente “suave”, que ayude al desarrollo de la visión, que puede ser usado en el colegio y en la casa, pero que no limita la visión. Existe un factor psicológico asociado al uso de lentes que genera stress en los padres y profesores, afectando muchas veces la autoestima de los niños.5

“Tip” de un programa refractivo en el niño:

Previo al despistaje del escolar:
• Capacitar a profesores y personal asistente en la toma de visión en el niño
• Tener una cartilla de optotipos abreviada
• Un despistaje visual debe realizarse a los 6 y 14 años por miopización tardía
• Considerar disponibilidad de lentes para decidir visión objetivo del despistaje.

Para una consulta refractiva:
• Disponer de una norma de prescripción de lentes
• Considerar la visión baja.

Educación a los padres:
• Para asegurar un buen uso del lente.


Conclusiones

• en Chile existe un programa dependiente del Ministerio de Educación orientado a detectar y tratar defectos refractivos en los niños
• el aumento de las consultas médicas, desde el inicio del programa, ha mejorado la cobertura, pero hace necesario racionalizarlo para asegurar una atención oportuna de las ametropías altas4
• el trabajo conjunto de la Sociedad Chilena de Oftalmología y JUNAEB ha optimizado el programa, mejorando el despistaje y desarrollando normas para recetas de lentes • en el año 2003, el 6.5% de los beneficiarios fueron seleccionados para ser evaluados por un oftalmólogo. Durante el año 2004, se mejoró el registro del diagnóstico refractivo, para establecer un perfil refractivo de los escolares
• el desafío es romper las barreras que impiden una mejor asistencia al programa y limitan la adherencia al uso de los lentes, debido a la poca información del rol de los padres y profesores
• nuestro objetivo final es el de conservar el programa, pero elaborando una norma de despistaje visual obligatorio con fuerza de ley para realizar una evaluación visual a todos los niños de Chile.

Referencias

1 Barroso, Maul, Muñoz, Sperduto y Ellwein: Refractive error study in children, Florida, Chile. Am J Ophthalmol. 2000 Apr, 129 (4): 545-524.
2 JUNAEB: Junta nacional de auxilio escolar y becas programa de salud escolar de Chile: Boletín Informativo del programa. Boletín estadístico e histórico entregado por el departamento de estadísticas de la JUNAEB. (www.junaeb.cl/salud/servicios_medicos.htm)
3 Barría F, Guzman MP, Villaseca I y von-Bischhoffshausen C.: Programa nacional de JUNAEB en salud escolar oftalmológica en Chile: Análisis de sus resultados. Arch Chil Oftalm Vol 62 N 1-2 pag 117-123, 2005.
4 Barría F y Otros: Programa de salud ocular en Chile. Solución integral a la atención oftalmológica propuesta por la Sociedad Chilena de Oftalmología en el año 2003. Arch. Chil. Oftalmol. 2005; 62(1-2):15-20
5 Barría Refracción en el niño. Arch Chil Oftalm Vol 60 N 1 pag 23-29, 2003.