Salud Ocular Comunitaria Vol 1 No 2 2006 pp3-5
EDITORIAL
¿Qué hay de nuevo en el fondo del ojo?
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Ivo Kocur
Coordinador Mundial de VISIÓN 2020, Organización Mundial de la Salud,
Departamento de Prevención de la Ceguera y de la Sordera, Departamento de
Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud CH-1211, Ginebra 27, Suiza
La estructura demográfica de la deficiencia visual se encuentra en transición
VISIÓN 2020 y la prevención de la deficiencia visual están pasando al centro de la atención política y pública. Las discusiones recientes de la OMS acerca de la creciente incidencia de enfermedades no transmisibles, crónicas y relacionadas a la edad, indican que la salud oftálmica y su conservación, ahora están recibiendo la atención debida. Publicaciones recientes demuestran la estructura demográfica cambiante de la deficiencia visual, las implicaciones para la salud pública y las posibles intervenciones que controlan las condiciones que amenazan a la visión. Los informes: Situación Mundial de la Visión, VISIÓN 2020: El Derecho a la Visión, 1999-2005, 1 publicados conjuntamente por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) y un artículo en el Boletín de la Organización Mundial de la Salud de noviembre de 2004, 2 demuestran éstas tendencias.
Los datos nuevos de la OMS sobre ceguera dejan la evidencia en claro: entre las causas de la ceguera, la proporción de condiciones oculares que son crónicas, relacionadas con la edad y no transmisibles, pero potencialmente enceguecedoras, está aumentando en forma categórica (Figura 1, página 5). El informe Situación Mundial de la Visión, ofrece una perspectiva clara de lo que hasta ahora se ha logrado en la prevención de la deficiencia visual a través de las alianzas internacionales y colaboraciones desde el lanzamiento de VISIÓN 2020 en el año 1999. Los intentos de modernizar las actitudes hacia la conservación de la salud visual por parte de los prestadores de atención de salud, han sido adicionalmente difundidos por los representantes de muchos de los países miembros de la OMS. Esto se logra al adoptar en el 2003 la resolución sobre la eliminación de la ceguera evitable y en la preparación de una nueva resolución para la Asamblea Mundial de la Salud del 2006. Pero, ¿qué implica todo esto para los profesionales de salud ocular? ¿Nuevos retos o nuevas oportunidades?.
Enfrentando el reto a través de servicios de atención oftalmológica especializados
Un aspecto que presenta un desafío en los últimos datos de la OMS sobre la cara cambiante del predominio de la ceguera en el mundo, es que se espera un aumento en la demanda de la atención oftalmológica de alta calidad. El crecimiento esperado de la población, junto con el aumento de la expectativa de vida, transformarán de manera importante la imagen de los futuros receptores de la atención oftalmológica.
El número de personas afectadas por condiciones amenazantes a la visión que requieren servicios especializados de salud probablemente irá en aumento.
Una de éstas condiciones es la diabetes. La retinopatía diabética compromete alrededor del 5 por ciento del patrón global de ceguera. La OMS está anticipando un aumento importante en la incidencia de diabetes en todas las regiones geográficas. Por ejemplo, en muchos países muy poblados de Asia, la cantidad de personas que padecen diabetes se duplicará para el año 2030.
El glaucoma es otro ejemplo y uno que puede ser un reto aún más grande desde la perspectiva de la salud pública. Controlar la ceguera causada por glaucoma requiere una detección precoz, el cumplimiento terapéutico por parte del paciente y un tratamiento que dura toda la vida. Se calcula que el glaucoma es responsable del 12% de la ceguera en el mundo. Sin embargo, existen numerosas cuestiones no resueltas acerca del control de glaucoma que privan a muchas poblaciones de servicios especializados de oftalmología.
Los datos de la OMS también señalan la amenaza creciente de la degeneración macular relacionada con la edad. La proporción creciente de ésta condición ocular está trasformando progresivamente la proporción de condiciones amenazantes a la visión que son evitables, comparada con aquellas en que la actual atención oftalmológica convencional falla. Catarata es otra condición oftálmica causando ceguera evitable. Como ésta condición ha sido uno de los estímulos principales para la investigación y el desarrollo de la tecnología oftalmológica, el hecho que la sociedad moderna no ha logrado un control adecuado de la ceguera por catarata es especialmente vergonzoso.
Los últimos datos de la OMS indican que la catarata sigue siendo la causa de casi el 50% de la ceguera en el mundo. La cura es conocida y varias opciones para su tratamiento quirúrgico han sido probadas y ampliamente implementadas para ajustarse razonablemente a los presupuestos de atención sanitaria, aún en las sociedades más carenciadas. Los cambios demográficos y la longevidad, unidos a la falta, en el futuro previsible, de información acerca de la prevención de la catarata, aumentará aún más la demanda de servicios quirúrgicos para la catarata. La degeneración macular relacionada con la edad presenta otro grupo de retos, dado que la enfermedad no es prevenible y que solamente algunas de sus formas son operables. Dichas intervenciones en sí son también de utilidad limitada y muy costosas en tiempo y dinero. Es necesario que el pilar principal sea la rápida expansión de los servicios para la visión baja y un aumento del conocimiento del tema entre el público y los profesionales de la salud oftalmológica.
Los cambios demográficos y el envejecimiento de las poblaciones constituyen una preocupación cada vez mayor. Sin embargo, las condiciones oculares con riesgo de pérdida de la visión que son prevenibles o tratables también deben seguir entre las principales prioridades. El Boletín de la Organización Mundial de la Salud de noviembre de 20042 envió una fuerte señal enfatizando la necesidad de dirigirnos a los defectos de refracción no corregidos, un aspecto de la salud pública frecuentemente pasado por alto, pero relevante a todos los grupos etarios. La importancia de los defectos de refracción en el patrón de la deficiencia visual es probablemente más preponderante de lo que se presume generalmente.
La necesidad de la acción enfocada y una estrategia interdisciplinaria.
La situación actual nos presenta una nueva oportunidad para acciones enfocadas. Más que nunca, la preservación de la salud ocular exige una estrategia coordinada por parte de los prestadores de atención de la salud para desarrollar una atención oftalmológica exhaustiva e integrada. Un componente bien diseñado de atención oftalmológica como parte de la atención de salud primaria, secundaria y terciaria, es un requisito imprescindible para responder adecuadamente al modelo en transformación de la deficiencia visual. A largo plazo, las intervenciones verticales y los proyectos orientados a una sola patología ocular ya no alcanzarán los logros deseados. La naturaleza de las causas de la ceguera considerada por la OMS de ser prevenible o tratable y por lo tanto evitable, requiere una estrategia interdisciplinaria para alcanzar un control a largo plazo. Por ejemplo, el control de la retinopatía diabética es complicado, exigiendo: una educación de como prevenir diabetes; un diagnóstico precoz; programas exhaustivos de selección para detectar casos con retinopatía tratable que sean eficaces en relación a los costos; el tratamiento con láser y el seguimiento, además de la educación y el cumplimiento del paciente. En muchos países, las actitudes acerca del control de diabetes están siendo transformadas mediante la constitución de programas nacionales de control de diabetes, en vez de continuar con los esfuerzos descoordinados en las varias sub-especialidades médicas. En los países donde la cantidad de pacientes diabéticos va creciendo rápidamente, la introducción de programas de control suficientemente amplias será un gran reto. Necesitamos educar más oftalmólogos en el manejo de la retinopatía diabética, poner la tecnología más adecuada a su alcance, crear programas nuevos, establecer nuevas alianzas y desarrollar una estrategia de educación masiva del público en salud.
Integración de la atención oftalmológica en los planes nacionales de salud
Los prestadores de servicios de salud en las sociedades más opulentas y en muchos otros países con sistemas modernos de atención sanitaria se interesan cada vez más en que la atención médica sea exhaustiva e integrada. En este contexto, los prestadores de atención oftalmológica tienen tres responsabilidades: estar preparados para explicar las opciones conocidas y comprobadas para el control de la ceguera a los planificadores y prestadores nacionales de la atención sanitaria, mantenerse activos en el desarrollo de políticas de la atención sanitaria y participar en la actualización de estrategias nacionales para la salud nacional al faltar un enfoque sobre la atención oftalmológica. Sería una lástima perder la oportunidad de integrar la atención oftalmológica a los planes nacionales de atención sanitaria por no proveer suficiente información acerca del manejo de las condiciones de riesgo de pérdida de la visión a los planificadores de la atención sanitaria. Varias áreas de atención sanitaria deben ser exploradas, especialmente las de cuidados a neonatos, los programas materno-infantiles y los programas de atención preventiva para poblaciones en edad laboral, además para los de la tercera edad. En tanto que el mundo enfrente más adecuadamente los retos del control de la ceguera, los profesionales oftálmicos tendrán que desempeñar un papel crítico en la promoción de una atención exhaustiva a la salud, integrada y enfocada adecuadamente en la salud ocular.
Referencias bibliográficas
1 World Health Organization and International Agency for the Prevention of Blindness. The state of the world's sight. VISION 2020: The Right to Sight 1999 - 2005. Geneva: WHO, 2005.
2 Resnikoff S, Pascolini D, Etya'ale D, Kocur I, Pararajasegaram R, Pokharel G, Mariotti S. Global data on visual impairment in the year 2002. Bulletin of the World Health Organization 2004; 82: 844-85.
www.who.int/bulletin/volumes/82/11/en/844.pdf
Nota
En octubre 2006, nuevos datos de la OMS reflejan que hay alrededor de 153 millones de personas con defectos refractivos significativos no corregidos.
Este artículo fue originalmente publicado en Community Eye Health Journal Vol. 19 No. 57 2006 pp 1-3

