Salud Ocular Comunitaria Vol 1 No 2 2006 pp14-17
ARTÍCULO
Ojo rojo - auxilios de nivel primario
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Isaac Baba
Cirujano de Catarata, Bawku Hospital,
PO Box 45, Bawku, Ghana.
El enrojecimiento de los ojos, que se conoce también como “ojos inyectados” en/de sangre, inyección esclerótica, inyección conjuntival, hiperemia conjuntival o sencillamente, “ojos rojos”; representa un gran porcentaje de los problemas oculares reportados en las clínicas oftalmológicas de los países en desarrollo. Por ejemplo, en la unidad oftalmológica del hospital de Bawku, en Ghana, en el año 2004, se atendió a un total de 21.391 pacientes, de los cuales, 8.932 presentaron enrojecimiento de los ojos de un tipo u otro, representando así un total del 40% de los pacientes examinados.
La mayoría de los casos de enrojecimiento de los ojos se presentan en clínicas o centros de salud comunitarios donde el diagnóstico y tratamiento son efectuados por enfermeras de salud comunitaria, personal oftalmológico de primer nivel o enfermeras oftálmicas. Es por ésta razón que se debe prestar suficiente atención a la prevención, el diagnóstico precoz y primeros auxilios para éstas afecciones.
Las causas más frecuentes de los casos agudos de enrojecimiento del ojo son conjuntivitis, tracoma, úlcera corneal, iritis aguda, glaucoma agudo y trauma. El enrojecimiento también puede ser causado por el uso de remedios tradicionales para otras afecciones oculares. El presente artículo trata acerca de los primeros auxilios (de nivel primario) del tratamiento en aquellos casos en los que la afección no es causada por trauma.
Conjuntivitis
La Conjuntivitis afecta a las personas de todas las edades.
Ésta es la causa más frecuente del enrojecimiento del ojo.
Normalmente, la conjuntivitis no causa dolor y está caracterizada por una secreción serosa o de pus. Existen varios tipos de conjuntivitis: Conjuntivitis bacteriana, causada por alguna bacteria, ej. Estafilococo o Estreptococo; la conjuntivitis vírica, causada por un virus tal como el herpes simple y la conjuntivitis alérgica, causada por alergias a humo, cosméticos o medicamentos, entre otras cosas. Los signos varían, dependiendo de la causa, entre ellos están tener los párpados hinchados, la conjuntiva enrojecida y secreciones serosas o de pus. Usualmente la córnea y pupilas están normales.
Tratamiento
Normalmente la conjuntivitis no afecta la visión y es fácil de manejar. Para el tratamiento de conjuntivitis bacteriana, es necesario limpiar los ojos y aplicar un antibiótico tópico. En la ausencia de antibióticos, la sola acción de limpiar la secreción de los ojos con regularidad permitirá que los ojos se curen en cuestión de días.
Usualmente, la conjuntivitis vírica no requiere tratamiento, pero un ungüento antibiótico puede tranquilizar al paciente.
La conjuntivitis vírica puede ocurrir de manera epidémica, afectando a muchas personas a la vez. Por ejemplo, un solo niño en edad escolar afectado, puede contagiar a la mitad se sus compañeros en un solo día. En estos casos, es mejor cerrar la escuela por algunos días para evitar la propagación. En África Occidenta,l ésta condición se conoce comúnmente como “el Apollo”. El peligro yace en el uso de remedios tradicionales que pueden causar complicaciones.
La conjuntivitis alérgica (que se conoce también como conjuntivitis primaveral o queratoconjuntivitis primaveral) usualmente se presenta con antecedentes de prurito intenso en ambos ojos. La conjuntivitis primaveral crónica da una apariencia marrón oscura a los ojos del niño. En casos muy graves, estos niños pueden necesitar esteroides tópicos recetados por un médico.
Los preparados con esteroides para el ojo pueden ser dañinos y solamente deben ser recetados por un especialista.
Conjuntivitis del recién nacido
Cualquier infección ocular ocurrida durante los primeros 28 días de vida se conoce como conjuntivitis neonatal o “oftalmia neonatorum”. Si ésta infección ocular se debe al gonococo, es grave.
Los párpados están hinchados y tienen pus, la conjuntiva está enrojecida, posiblemente con manchas de sangre, la córnea suele estar limpia (pero si se nota un punto blanco en la córnea esto puede ser una úlcera, algo grave y que requiere derivación urgente).
Tratamiento
Limpiar los ojos suavemente con agua limpia o con una solución salina normal y aplicar un ungüento de tetraciclina cada hora. En caso de que esté comprometida la córnea, derivar al paciente a un centro de atención oftalmológica donde el bebé será tratado con colirios antibióticos y
algunas veces con antibióticos sistémicos.
Prevención
Se deben limpiar los ojos de los neonatos y aplicar un ungüento de tetraciclina inmediatamente después del parto. Durante la atención prenatal, las madres con infecciones vaginales deben recibir tratamiento. Hay que educar a las parteras tradicionales, al agente de salud comunitario y a ambos padres, porque ésta es una enfermedad frecuentemente transmitida por vía sexual.
Úlcera de la córnea
La úlceras corneales pueden tener varias causas. Pueden ser el resultado de una infección por bacteria, virus, hongo, Acanthamoeba o bien por desnutrición, como en el caso del sarampión o la deficiencia de Vitamina A, algo que ocurre principalmente en los niños de entre seis meses y dos años de edad.
Algunas de las causas se manifiestan en forma unilateral, mientras que otras suelen manifestarse bilateralmente, como es el caso de la deficiencia de la Vitamina A. El resultado de la úlcera corneal puede ser una cicatriz corneal o ptisis del globo ocular.
Una ruptura en la superficie de la córnea se conoce como abrasión, erosión o úlcera de la córnea. Para no complicar las cosas, vamos a referirnos a todas las lesiones como úlceras. Existen tanto úlceras superficiales como úlceras profundas. El paciente se quejará de un ojo enrojecido y doloroso.
Los párpados pueden estar hinchados y la conjuntiva enrojecida alrededor de la córnea, mientras que la pupila se ve normal y la agudeza visual está frecuentemente disminuída. A menudo se ve un punto o marca de color gris sobre la córnea, mientras que el otro ojo suele estar normal. Existe una prueba especial para identificar las úlceras corneales: se ubica una tira de fluoresceína ligeramente por dentro del párpado inferior y esto teñirá de verde y delineará cualquier ruptura del epitelio.
Tratamiento
La úlcera corneal es un problema ocular grave. Se debe realizar una instilación frecuente (cada hora) de colirios
antibióticos, aplicar un apósito ocular y derivar al paciente urgéntemente a donde pueda recibir atención adicional.
Si el paciente tiene entre uno y diez años, se le debe administrar 200.000 UI de Vitamina A por vía oral. Todas las úlceras de la córnea deberían ser tratadas por un especialista, porque éstas pueden ocasionar cicatrices de la córnea y ceguera.
El especialista diagnosticará la causa y proporcionará el tratamiento más apropiado. Las úlceras bacterianas son tratadas con antibióticos tópicos y subconjuntivales. Las úlceras corneales fúngicas son tratadas con medicamentos antifúngicos como la natamicina, pero son difíciles de manejar. Se tratan a las úlceras víricas con agentes antivíricos, por ejemplo el aciclovir. Las úlceras causadas por desnutrición, (queratomalacia, xeroftalmía, queratitis xerótica) usualmente son debidas a una deficiencia de vitamina A luego de haber tenido sarampión o de haber sufrido desnutrición. El tratamiento consiste en proveer capsulas de Vitamina A de acuerdo a la edad del paciente.
Iritis aguda
La iritis aguda es frecuentemente de origen desconocido. El paciente se quejará de un ojo enrojecido y doloroso.
No se nota secreción, pero la agudeza visual está reducida. La conjuntiva está enrojecida, pero la córnea está limpia. La pupila está inusualmente pequeña y puede tener una forma irregular, algo que se vuelve más obvio cuando la pupila se dilata en respuesta al tratamiento.
Tratamiento
Este es un problema grave. En el caso de poder dilatar la pupila con un midriático de corta duración, tal como la tropicamida, esto debe hacerse y luego se debe derivar al paciente urgéntemente a donde pueda recibir atención adicional.
El glaucoma agudo
La enfermedad es poco común en personas de ascendencia africana, pero más frecuente en personas de Asia. En el glaucoma agudo, la presión intraocular sube muy rápidamente. Esto causa enrojecimiento y mucho dolor, acompañado por capacidad visual disminuída. La córnea está “nebulosa” debido al edema, la pupila está grande y no se contrae cuando se ilumina el ojo con luz intensa.
Tratamiento
Este es un problema muy grave y doloroso. El paciente debe ser derivado inmediatamente. En el caso de tener disponible pastillas Diamox® (acetazolamida, 250 mg c/u), administrar 2 pastillas vía oral y luego una pastilla cuatro veces al día, derivando al paciente. Se le puede entregar colirio de pilocarpina
(Cuando esté disponible) para disminuir el tamaño de la pupila.
Medicamentos oculares tradicionales
La Medicina Tradicional es tan antigua como la raza humana misma. Los curanderos tradicionales son miembros respetados de sus comunidades. Muchos pacientes que se presentan en las
clínicas oftálmicas en África ya han recibido algún medicamento herbal o algún compuesto aplicado a sus ojos
antes de recurrir a nosotros. En el caso de los niños, esto puede ser especialmente peligroso.
Se pueden clasificar los tratamientos como dañinos o inocuos. Los tratamientos oculares inocuos incluyen conjuros por los curadores tradicionales o el uso de una solución salina, sólo por mencionar algunos. Ejemplos de medicamentos dañinos son el uso del alcohol, caracoles en polvo, estiércol de burro o vaca, preparados herbales, esputo humano, heces de ave o lagarto, orina, etc. Los trabajadores sanitarios de todo el mundo podrían agregar varias cosas a la lista basados en su propia experiencia y las pociones varían de una cultura a otra.
Los preparados aplicados al ojo pueden causar úlceras de la córnea o empeorar el estado de otras condiciones ya existentes, terminando en cicatrices o perforaciones que llevan a la ceguera.
El trabajador de salud ocular primario tiene un papel importante en la prevención de la ceguera causada por el uso de tratamientos oftálmicos tradicionales. Estos frecuentemente son los puntos de contacto iniciales cuando hay algún desenlace desfavorable del curso de tratamiento tradicional, además de estar lo suficientemente cerca de la comunidad como para desaconsejar su uso. El primer paso a tomar en la prevención de la ceguera que pueden resultar del uso de remedios tradicionales es el de establecer una relación de confianza entre los dispensadores de atención sanitaria, los pacientes y las comunidades.
Es importante entender por qué la gente usa los remedios tradicionales y no juzgarlos por la práctica. Existe mucha ignorancia acerca del peligro de autoterapia para las afecciones oftálmicas.
Muchos pacientes de bajos ingresos postergan su ida a las clínicas convencionales debido a las actitudes
negativas de algunos profesionales sanitarios. Las creencias culturales en espíritus o brujería puede llevarles a creer que el mejor curso de acción es el de recurrir a “curadores” espirituales en vez de a los médicos y los medicamentos recetados por ellos y que les pueden parecer muy costosos.
Además, la distancia a los centros de salud convencionales puede inclinar al paciente a buscar ayuda de la fuente más cercana.
Tratamiento
La mayoría de los pacientes se presentan al hospital cuando el ojo ya ha sufrido daños. El primer tratamiento debe ser irrigar con agua si hubo uso reciente de algún remedio casero, seguido por un colirio antibiótico tópico cada hora.
Se debe aprovechar cada oportunidad, para brindar educación sanitaria en la comunidad, visitas a clínicas y escuelas o reuniones de mujeres para educar a la gente y disuadirles del uso de remedios tradicionales. Hay que derivar a todos los pacientes que presentan complicaciones a donde puedan recibir la atención necesaria.
Heridas (Trauma)
Los daños traumáticos representan alrededor del 10% de los casos de enrojecimiento de los ojos. Éstas lesiones pueden causar daños irreversibles al ojo que terminan en ceguera. Muchos de estos deben ser derivados inmediatamente a un centro oftalmológico de nivel secundario o terciario. Los primeros auxilios para enrojecimiento del ojo por trauma en el nivel primario serán abordados en un número posterior de la revista y por tanto, no están incluidos aquí.
Fuentes: Sutter E, Foster A, and Francis V. Hanyane: A village struggles for eye health, Part 2: Common eye diseases for village health workers. Part 3: Lecture notes on common eye diseases for ophthalmic assistants. London: International Centre for Eye Health. 1989.
Este artículo fue originalmente publicado en Community Eye Health Journal Vol. 18 No. 53 2006 pp 70-72
