Salud Ocular Comunitaria Vol 1 No 2 2006 pp17-20
ATENCIÓN OFTALMOLÓGICA PRIMARIA PARA CONJUNTIVITIS
Conjuntivitis
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Tissa Senaratne
Hospital Oftalmológico
Kandy, Sri Lanka
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Clare Gilbert
Profesor, International Centre for Eye Health,
London School of Hygiene and Tropical Medicine,
Keppel Street, London WC1E 7HT, UK.
La conjuntiva es una mucosa fina y transparente que reviste la superficie interior de los párpados y cubre a la esclerótica (la parte blanca del ojo). La conjuntiva contiene glándulas que producen secreciones que ayudan a conservar la humedad del globo ocular, además de anticuerpos para combatir las infecciones.
La palabra “conjuntivitis” significa inflamación de la conjuntiva y la causa más frecuente es la infección vírica o bacteriana. La conjuntivitis también puede ser debida a irritación causada por agentes químicos, por las alergias o el uso de remedios caseros para el ojo. En los casos infecciosos es normal ver que ambos ojos estén afectados. El paciente advierte que los ojos están enrojecidos, siente incomodidad y existe una secreción que puede causar que los ojos estén pegados por la mañana. Normalmente la visión no está afectada. En la exploración se puede encontrar los párpados levemente hinchados, los ojos enrojecidos y puede haber secreciones visibles.
La córnea estará clara y las pupilas redondas, regulares y reactivas a la luz. La conjuntivitis infecciosa ocurre en todas las edades, pero algunas de las causas menos comunes afectarían a algunos grupos etarios en particular (Tabla 1).
Existe una forma de conjuntivitis que puede implicar una amenaza a la visión; la conjuntivitis por gonococo.
Conjuntivitis vírica
Existen varios virus que pueden causar conjuntivitis. Como por ejemplo, los enterovirus y adenovirus, se pueden propagar rápidamente a través de una comunidad, ocasionando una epidemia de conjuntivitis (ej. El ojo rojo de “Apollo”), mientras que otras causan más infecciones de la piel (virus molluscum contagiosum, infección por herpes) y el ojo puede estar infectado si los párpados están comprometidos.
Conjuntivitis por enterovirus o adenovirus
Ésta representa una forma de conjuntivitis que casi siempre afecta a ambos ojos. El paciente puede
quejarse de tener la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo, con lagrimeo, secreción, enrojecimiento e hinchazón de los párpados. El paciente puede quejarse también de que sus ojos están sensibles a la luz y de tener visión borrosa. Los ojos se ven enrojecidos, con secreción, pero la córnea y las pupilas suelen estar normales. En casos graves, puede haber hemorragias pequeñas en la conjuntiva. El paciente puede quejarse también de síntomas del tracto respiratorio superior u otros síntomas generalizados (dolor de garganta, fiebre y cefalea).
La infección del ojo dura de 7-14 días y usualmente se cura sola. La afección es muy contagiosa; el personal sanitario debe lavarse las manos después de examinar al paciente y desinfectar los instrumentos usados.
Tratamiento: No existe un tratamiento específico para la conjuntivitis vírica y
la afección se resuelve sola.
Los colirios antibióticos previenen las infecciones bacterianas y un ungüento de tetraciclina puede dar sosiego. Nunca se debe suministrar un colirio de esteroides tópicos para la conjuntivitis infecciosa.
Educación sanitaria: se debe señalar al paciente que la enfermedad es muy contagiosa, que debe evitar el uso compartido de toallas para el rostro y que debe lavarse las manos frecuentemente. En aquellas partes
del mundo donde el uso de remedios caseros es común, se debe aconsejar al paciente de no usar éstos y que la infección va a curarse.
Conjuntivitis vírica por molluscum contagiosum
El virus que causa la infección conocida como molluscum contagiosum puede infectar también al ojo cuando el molluscum está sobre el párpado. El paciente (normalmente un niño) se presenta con lesiones del párpado (únicas o múltiples), que son nódulos pequeños, redondos, serosos y blanquecinos. El ojo afectado estará enrojecido y con algo de secreción. Los pacientes con SIDA pueden tener varias lesiones (Figura 1).
Tratamiento: Esta afección no se cura sola y el tratamiento consiste en la remoción de la lesión del párpado, con una legra u otro instrumento romo.
Educación sanitaria: Se puede enseñar a las madres y a los pacientes adultos como realizar la remoción de las lesiones de la piel.
Blefaroconjuntivitis por herpes simple
Ésta afección también es más frecuente en los niños. El niño se
presenta con vesículas llenas de
líquido en la piel alrededor de un ojo y un ojo enrojecido y dolorido, posiblemente sensible a la luz. El tratamiento es el colirio o ungüento antiviral tópico (ej. idoxiuridina, aciclovir).
Educación sanitaria: Nunca se debe usar colirios esteroides porque estos pueden empeorar las infecciones.
Conjuntivitis bacteriana
Conjuntivitis aguda
La conjuntivitis bacteriana difiere de la causada por los virus, ya que es más propensa a afectar un solo ojo, produciendo una cantidad mayor de
secreción y edema palpebral. El paciente se queja de sentir irritación, sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo y de tener los párpados pegados por la mañana.
Tratamiento: Antibióticos tópicos de amplio espectro, tales como el colirio de tetraciclina.
Conjuntivitis por gonococo
Ciertos grupos de personas corren el riesgo de sufrir una forma muy grave de conjuntivitis bacteriana causada por el organismo Gonococo (causante de la gonorrea): i) los recién nacidos, contagiados en el parto; ii) adultos contagiados durante una actividad sexual; iii) personas de cualquier edad, contagiadas por el uso de remedios tradicionales de orina infectada con el Gonococo. La anamnesis entonces es de mucha importancia.
La infección por gonococo debe ser sospechada en todos los grupos etarios (entre ellos los bebés) cuando los párpados están muy hinchados, cuando hay secreción espesa y profusa y si tiene la córnea ulcerada o perforada (Figura 2).
Tratamiento para los bebés: Limpiar los párpados y enseñar a la madre la técnica de cómo hacerlo para que ella lo pueda realizar. Abrir cuidadosamente los ojos para aplicar el ungüento de tetraciclina u otro antibiótico, también enseñando a la madre como hacerlo. Hay que asegurarse que ella sepa como hacer la aplicación y proveerle de un tubo de tetraciclina (u otro antibiótico), instruyéndola en como aplicar el ungüento a ambos ojos cada hora.
Explicar a la madre que ésta representa una infección muy grave y que ambos, ella y su bebé, deben ir a un centro de atención oftalmológica, porque los dos requieren una inyección de antibiótico.
Tratamiento para adultos: Recetar un colirio o ungüento antibiótico indicándole al paciente que lo debe usar cada hora. A los pacientes se les debe explicar que la infección es grave y que ellos deben ir a un centro oftalmológico.
Educación sanitaria: En el caso de sospechar de que un recién nacido con conjuntivitis sufre una infección por Gonococo, la madre debe llevar a su bebé inmediatamente a una clínica oftalmológica para su tratamiento. Se debe dar tratamiento a la madre y a su marido o concubino. Se debe advertir a las comunidades de los peligros que pueden producir el uso de los remedios tradicionales, en particular la orina. Lo que puede originar la orina de alguien que es portador de gonorrea.
Conjuntivitis bacteriana crónica
La infección bacteriana de los bordes del párpado puede dar origen a la conjuntivitis crónica. El paciente se queja de tener los párpados doloridos con un poco de secreción. En la exploración, el margen de los párpados está engrosado, inflamado y con costras.
Los globos oculares tienen una apariencia normal o están levemente enrojecidos.
Tratamiento: Dado que los párpados son la fuente de la infección por conjuntivitis, el tratamiento está dirigido a los párpados y consiste en aplicar el ungüento de tetraciclina a los márgenes de los parpados tres veces por día después de la limpieza de los mismos para remover las costras.
Conjuntivitis por clamidia
Chlamydia es un microorganismo con algunas características de virus y algunas de bacterias. Pueden originar conjuntivitis en tres grupos de personas: i) los recién nacidos, contagiados en el parto; ii) niños que desarrollan tracoma; ii) adultos jóvenes, contagiados durante una actividad sexual.
Conjuntivitis neonatal por Clamydia
La infección se inicia pocos días después del parto. La madre advierte que el recién nacido tiene los párpados hinchados y que hay secreción. El bebé puede padecer también de infección por Chlamydia en los pulmones, oídos y la nariz.
Tratamiento: Limpiar los párpados y aplicar ungüento de tetraciclina. Enseñar a la madre a hacer lo mismo e indicarle que debe aplicar el ungüento cuatro veces por día. Se
debe someter al bebé a un tratamiento de eritromicina vía oral para “limpiar” la infección de otras partes del cuerpo.
Tracoma
La infección por tracoma afecta principalmente a los niños. Es posible que el niño no se queje de los síntomas o puede sentir incomodidad y presentar secreción. En la exploración, se pueden ver los párpados levemente hinchados y caídos, con los ojos levemente enrojecidos y algo de secreción. Se confirma el diagnóstico evirtiendo el párpado superior y examinando la conjuntiva encima de la placa tarsal. Efectuar la eversión del párpado: i) pidiendo al niño que mire hacia abajo, ii) tomando las pestañas del párpado superior con los dedos de una mano, iii) colocando con la otra mano un objeto fino, tal como un fósforo, 2-3mm por encima del margen del párpado y paralelo a ello y iv) doblando el párpado hacía arriba, sobre el párpado mismo. El párpado entonces se evierte.
La infección activa causa dos signos oftálmicos: tracoma folicular (TF) (Figura 3) y tracoma con inflamación intensa (TI) (Figura 4).
Tratamiento: Se debe tratar el niño, con un ungüento tópico de tetraciclina tres veces por día durante seis semanas, o se le debe administrar una dosis de 20mg de azitromicina por kilo de peso corporal.
Educación sanitaria: El tracoma es una enfermedad comunitaria que afecta a los hogares desfavorecidos. Al ver un niño con tracoma, uno puede estar casi seguro que existen otros niños de la misma comunidad también
infectados y que probablemente también existen adultos que requieren de cirugía del párpado. La educación
Sanitaria debe estar enfocada en la
Estrategia SAFE (cirugía, antibióticos, limpieza facial y mejoría del entorno) (Véase Community Eye Health Journal Vol 52, 2004 )
Conjuntivitis alérgica
Existen dos clases: la forma aguda y la crónica.
Conjuntivitis alérgica aguda
El adulto o niño súbitamente desarrolla prurito intenso de los ojos y párpados como resultado de estar en contacto con algo a lo cual son alérgicos (ej. polen, gatos). Los párpados y conjuntiva están notablemente hinchados y hay un profuso lagrimeo de los ojos, los cuales no suelen enrojecerse. Normalmente, la afección se resuelve sola y en poco tiempo.
Educación sanitaria: El paciente tiene que intentar identificar la sustancia que ocasionó la reacción (ej. comer ciertas comidas, sentarse bajo una cierta clase de árbol) e intentar evitar ésta circunstancia en el futuro.
Se le debe instar al paciente a no frotar sus ojos, porque esto hará que su estado empeore.
Conjuntivitis alérgica crónica (queratoconjuntivitis primaveral)
La causa de la queratoconjuntivitis primaveral es desconocida, pero frecuentemente se encuentra asociada con asma o eccema y probablemente tiene su origen en una reacción alérgica de larga duración. La afección se inicia normalmente entre las edades de tres y veinte-cinco años, el paciente se queja de prurito crónico, de secreción espesa, clara y fibrinosa, además de sentir sensibilidad a la luz, tener visión borrosa y una pigmentación anormal de los ojos. Se hace el diagnóstico evirtiendo los párpados, permitiendo así el descubrimiento de papilas gigantes y planas (Figura 5).
Tratamiento: El tratamiento no es fácil a nivel primario y cuando los síntomas son graves o cuando la córnea parece “nubulosa”, el mejor curso es derivar al paciente a un centro oftalmológico.
Conjuntivitis química
Existen muchas sustancias que cuando son administradas a los ojos causan reacciones químicas (ej. remedios tradicionales, reacción a los conservantes en los colirios). Los hallazgos son similares a aquellos vistos en la conjuntivitis vírica, así que la anamnesis es de importancia.
Tratamiento: Se debe indicar al paciente que deje de aplicar la sustancia causante de la reacción. El ungüento de tetraciclina puede dar sosiego previniendo la infección bacteriana secundaria.
Educación sanitaria: Los pacientes no deben aplicar sustancias no recetadas a los ojos y deben desechar los colirios cuando su recipiente ha estado abierto un mes.
Resumen
La conjuntivitis es común, pero pocas veces representa un peligro para la visión. Sin embargo, un diagnóstico exacto con un tratamiento precoz en el nivel primario es muy importante, porque crea confianza en la comunidad y reduce el riesgo de que la población recurra a los remedios tradicionales que pueden terminar causando ceguera.
Este artículo fue originalmente publicado en Community Eye Health Journal Vol. 18 No. 53 2005 pp 73-75
