Salud Ocular Comunitaria Vol 3 No 5 2008 pp32-36
ARTÍCULO
Capacitación para satisfacer la necesidad de servicios para defectos refractivos
Hannah Faal
Consultor Senior del Eye Care Programme, África
Occidental, Sightsavers International, PO Box
18190, 58 Patrice Lumumba, Airport, Accra, Ghana.

M Babar Qureshi
Asesor Regional Senior de la Oficina de Asia Occidental, Norte de África y Europa del
Este. Presidente y Director Ejecutivo Director, CHEF International, 10 E1 Abadara
Road, University Town, Peshawar, Paquistán. cbmpak@pes.comsats.net.pk
Enlaces a imágenes, figuras y tablas:
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En muchos países de bajos y medianos ingresos, existen servicios de defectos refractivos inadecuados para el gran número de personas que están ciegas o visualmente impedidas, porque les faltan anteojos.
La priorización de los servicios de defectos refractivos y visión baja dentro de VISIÓN 2020: El Derecho a la Visión, ha provisto un impulso y marco para el desarrollo de programas para defectos refractivos, que satisfagan ésta necesidad de servicios.
A fin de asegurar el éxito de un programa para defectos refractivos, se requieren suficientes personas con las habilidades necesarias para proveer servicios de refracción a lo largo del programa. Por ende, es necesario prestar minuciosa atención a la creación de un programa de capacitación apropiado, que genere los recursos humanos requeridos, para apoyar un programa para defectos refractivos.
En general se aconsejan las siguientes medidas:
• Paso 1: Calcular la necesidad de los servicios
• Paso 2: Analizar los recursos y servicios existentes
• Paso 3: Determinar las tareas, habilidades y recursos humanos requeridos por los servicios de defectos refractivos
• Paso 4: Diseñar un plan de capacitación.
Este artículo muestra cómo dos países, Gambia y Paquistán, enfocaron la capacitación e integración de personal de refracción en sus respectivos programas de atención ocular. (Nota del editor: Dado que en muchas partes de África y Asia hay pocos oftalmólogos, notará que se hace hincapié en el rol del optometrista, lo que en Latinoamérica no es necesariamente el caso).
Gambia
Paso 1: Estimar la
necesidad de los
servicios
Calculamos la necesidad de servicios de defectos refractivos y visión baja estudiando tendencias demográficas en las diferentes bandas etarias (por ej. 10–15 años ó >45 años), volúmenes de pacientes y patrones de diagnóstico en los hospitales (a quién se le diagnóstica como padeciendo cual defecto refractivo) y las tendencias en las recetas de anteojos y lentes.
En la población rural de Gambia, lo más probable es que las personas que necesitan servicios de defectos refractivos sean adultos, mayormente alfabetizados (tales como maestros de escuela y líderes religiosos) hombres, y niños en edad escolar. La población urbana que necesita servicios de defectos refractivos presenta un perfil similar, sumándose funcionarios del sector público y trabajadores del sector privado.
También investigamos la importancia atribuida por las diferentes poblaciones a la apariencia cosmética de los anteojos y descubrimos que era más importante para la población urbana.
Paso 2: Analizar los recursos y servicios existentes
En Gambia, un país con una población de un poco más de un millón de habitantes, el programa nacional de atención ocular ya había conseguido una cobertura nacional completa. Por lo tanto, nuestro enfoque para satisfacer las necesidades debidas a defectos refractivos en este país, fue incorporar los servicios de defectos refractivos dentro del programa nacional, lo cual era fácil de lograr.
Encontramos que en Gambia los servicios de defectos refractivos estaban siendo provistos por un solo consultorio privado en la capital principal y por un centro óptico en la unidad oftalmológica terciaria del principal hospital de enseñanza. También se analizaron los recursos para la atención ocular, tanto materiales como humanos, del actual programa nacional de atención ocular.
Paso 3: Determinar las tareas, habilidades y recursos humanos requeridos por los servicios de defectos refractivos
En primer lugar, consideramos cuáles tareas deberían llevarse a cabo y cuáles eran las competencias y habilidades requeridas para cada tarea. Luego, identificamos los diferentes tipos de profesionales de salud ocular que serían necesarios para llevar a cabo éstas tareas en las diferentes áreas de entrega de servicios del programa nacional de atención ocular. De ésta manera, se aseguró que el programa de servicios de defectos refractivos formara parte de los servicios existentes. (Tabla 1).
Identificamos al personal existente en el programa nacional de atención ocular que podría recibir capacitación adicional, y expandimos sus responsabilidades para abarcar tareas de defectos refractivos. También identificamos brechas donde se requerirían nuevos profesionales y trabajadores.
Cierto personal nuevo, tales como la recepcionista o el asistente del local de exposición, el encargado de los locales ópticos y el secretario de cuentas, podría ser contratado dentro del conjunto de recursos humanos existentes en Gambia y podría contratarse a un optometrista de otro país de la subregión.
Sin embargo, se requeriría capacitación personalizada para satisfacer la necesidad de refraccionistas, también conocidos como técnicos ópticos. Estos profesionales de salud ocular estarían basados en las unidades secundarias y terciarias, pero podrían ofrecer servicios basados en la comunidad en forma intermitente.
El refraccionista/técnico óptico realizaría las siguientes tareas:
• servicios de refracción (incluyendo refracción subjetiva sencilla y retinoscopía)
• servicios de visión baja (incluyendo evaluación y receta de ayudas ópticas para visión baja)
• óptico (incluyendo montar lentes de todo tipo en marcos)
• investigación (incluyendo pruebas de campo visual, pruebas de visión de color y queratometría)
• servicios comunitarios (incluyendo despistaje para defectos refractivos y presbicia, recetas y provisión de anteojos sencillos para presbicia y educación en salud ocular)
• derivación por pérdida visual no debida a defectos refractivos y trastornos oculares, así como defectos refractivos complejos, al oftalmólogo y al optometrista respectivamente.
Paso 4: Diseñar un plan de capacitación
Sobre la base del análisis de las tareas y habilidades (Paso 3), se desarrolló e implementó un programa de capacitación.
Personal existente
Era necesario actualizar las habilidades y capacidades del personal existente en el programa nacional de atención ocular. Además, era necesario expandir los programas de capacitación existentes para abarcar componentes de defectos refractivos.
Se tomaron las siguientes medidas:
1 Se añadió la capacitación en atención ocular a nivel comunitario para abarcar los componentes de defectos refractivos. Esto tomó a lo sumo 1–2 horas.
2 Se revisaron y mejoraron los módulos de capacitación preliminar de servicio para enfermeras generales, enfermeras oftálmicas comunitarias, estudiantes de medicina y otros trabajadores de la salud, para abarcar los componentes de defectos refractivos y visión baja.
3 Capacitación durante el servicio: El personal existente del programa de atención ocular, el personal de provisión de servicios y el cuerpo docente, recibieron capacitación diseñada especialmente para ellos, para consolidar sus habilidades en servicios y capacitación en materia de defectos refractivos.
Capacitando a refraccionistas/ técnicos ópticos
Se encargó el curso de capacitación para refraccionistas/técnicos ópticos a la unidad terciaria. Se contrató a un optometrista de Nigeria para el equipo ocular de la unidad terciaria para desarrollar los módulos de capacitación con la ayuda del personal de más experiencia del programa ocular.
Este nuevo curso capacitó a refraccionistas/ técnicos ópticos para proveer servicios donde no hubiera optometrista en la comunidad. Su rol también incluiría asistir al optometrista u oftalmólogo donde lo hubiera.
Se incluyeron componentes de salud ocular comunitaria, atención ocular primaria y de provisión de ayudas ópticas en el módulo, a fin de equipar a los refraccionistas para proveer los componentes atención ocular óptica y primaria, a un precio asequible. Se decidió que los refraccionistas trabajarían como miembros de un equipo de atención ocular y en los siguientes puntos de provisión de servicios: clínicas de refracción, clínicas de visión baja, talleres ópticos y unidades secundarias y terciarias.
Los criterios para inscribirse eran:
• doce años de escolaridad (certificado de educación general o su equivalente)
• aprobado en inglés, matemática, física y/o biología o su equivalente.
Se consideró la experiencia práctica en una unidad ocular como una ventaja. Los candidatos para este programa de capacitación fueron nominados por un optometrista u oftalmólogo supervisor y patrocinados por organismos gubernamentales o no gubernamentales. Aceptar un candidato del sector privado sería una excepción. (Para mayor integración, asimilación y crecimiento profesional, el programa busca hoy en día, candidatos entre la considerable cantidad de enfermeros oftálmicos que ya trabaja en áreas rurales en las unidades oculares secundarias).
El curso era de seis meses de duración y consistía en tres meses de estudio intensivo y experiencia práctica en el hospital base y tres meses de experiencia práctica en la comunidad.
Se realizaba evaluación continua y se utilizaron diarios para documentar las habilidades que los candidatos habían aprendido. Luego, hubo un examen final escrito y práctico. La certificación fue realizada por el Programa Regional de Capacitación Oftálmica, que maneja toda la capacitación ocular de cuadros medios en Gambia.
El cuerpo docente y personal existente, tales como optometristas, oftalmólogos, residentes y cirujanos de catarata, así como las instituciones de unidades terciarias, fueron utilizados para realizar la capacitación. El componente de experiencia práctica incluyó trabajo en unidades secundarias, escuelas, despistaje comunitario y “campamentos oculares”. Mayormente el optometrista supervisó este trabajo práctico.
Cada estudiante recibió un paquete inicial y libros de texto, que se convertirían en parte del equipamiento de sus puestos de trabajo al egresar y no en propiedad privada del estudiante. Los egresados también recibían extenso apoyo post-capacitación durante al menos seis meses, a fin de ayudarles a establecer servicios, asegurar que estos sean del nivel y calidad requeridos y ayudar a los egresados a integrar su trabajo a los servicios existentes.
Se aprendió lo siguiente:
• es absolutamente esencial contar con un optometrista orientado a la comunidad con excelente capacitación y habilidades gerenciales para la gestión exitosa de un programa de capacitación de este tipo
• la capacitación debe basarse en habilidades y ser intensamente práctica, enfatizando continuamente la garantía de calidad
• para asegurar que los refraccionistas/ técnicos ópticos estén continuamente conformes y satisfechos con su trabajo, sería necesario proveer oportunidades para mayor capacitación. Un esquema de admisión y graduación múltiple permitiría cubrir las necesidades de la población, así como la capacitación posterior del número más reducido de refraccionistas que podría progresar a otros aspectos de provisión de servicios, tales como los provistos por tecnólogos oftálmicos u optometristas
• es esencial mantener la garantía de calidad, proveyendo supervisión cabal y solidaria al refraccionista y a cualquier profesional de la salud de mandos intermedios (paramédicos)
• en muchos países de África Occidental puede ser necesario trabajar con el ministerio de salud y abogar por establecer un consejo de profesionales paramédicos, puesto que sólo existen consejos tradicionales de médicos y enfermeras.
Paquistán Paso 1: Estimar la necesidad de los servicios
Hay alta prevalencia de defectos refractivos en Paquistán: 63,5% en adultos, según la encuesta nacional de ceguera de 2002.
Además, 4% de los menores de 15 años padecen defectos refractivos.
Puesto que 40% de la población tiene menos de 15 años y 34% tiene más de 30, calculamos que un mínimo de 230.200 personas por millón de habitantes necesitarían servicios de defectos refractivos (no se conocen todavía las cifras para el grupo etario de 15–30 años). Ésta cifra excluye a aquéllos con presbicia.
Paso 2: Analizar los recursos y servicios existentes
Había pocos optometristas en Paquistán y ejercían sólo en las ciudades. La mayoría de los optometristas fueron capacitados en el extranjero y trabajaban en instituciones de atención ocular terciaria. En Paquistán no había instituciones que ofrecieran programas acreditados de capacitación y certificados para optometristas. La mayoría de las personas que necesitan refracción se hacían atender por oculistas del mercado local. Pocos de estos oculistas habían recibido alguna capacitación certificada en Paquistán; funcionaban mayormente como negocio familiar. Otros pacientes tenían que viajar a las ciudades para consultar con oftalmólogos que ofrecían servicios de defectos refractivos.
Paso 3: Determinar las tareas, habilidades y recursos humanos necesarios por los servicios de defecto refractivo
Se determinó que era necesario integrar los servicios de defectos refractivos a nivel distrital. Por lo tanto, el Comité Nacional para la Prevención de Ceguera, decidió capacitar a técnicos oftálmicos y refraccionistas para atender en los distritos y contar con futuros profesionales bien establecidos. Se capacitaría a optometristas, ortoptistas y tecnólogos oftálmicos, para ayudar a los oftalmólogos que trabajaban en instituciones de atención ocular terciaria y satisfacer la necesidad de enseñanza, capacitación e investigación en materia de atención ocular en Paquistán.
En particular se consideró que el rol de los refraccionistas era de suma importancia. A nivel distrital o secundario, ellos podrían llevar a cabo refracción simple y compleja, así como proveer apoyo a los oftalmólogos. Ellos también podrían participar en programas de despistaje escolar y clínicas extra muros, proveyendo refracción a quienes habían sido revisados.
Paso 4: Diseñar un plan de capacitación
El Comité Nacional para la Prevención de Ceguera aprobó las descripciones de los puestos de trabajo y tareas para técnicos oftálmicos, refraccionistas, optometristas, ortoptistas y tecnólogos. (Tabla 2).
A fin de capacitar a estos profesionales, se actualizó y reformó el curso para técnicos oftálmicos ofrecido por el Pakistan Institute of Community Ophthalmology (Instituto Paquistaní de Oftalmología Comunitaria), para convertirlo en un programa curricular de cuatro años de múltiples niveles. El contenido del programa curricular se basó tanto en las tareas a ser realizadas por los profesionales, como en las necesidades de la comunidad a diferentes niveles. El enfoque de múltiples niveles permitió que se generen recursos humanos para cada nivel de atención ocular.
En la actualidad, existen tres instituciones adicionales que ofrecen este programa de cuatro años.
Los cuatro niveles del programa de capacitación son (Figura 1):
Nivel 1. Un curso de un año para técnico oftálmico. Requisitos de admisión: 12 años de escolaridad (con materias científicas). Al año, el estudiante puede egresar con un diploma de técnico oftálmico y regresar a los cinco años para pasar al siguiente nivel. Los estudiantes que obtienen notas de 70% o más en total y que así lo desean, pueden avanzar al siguiente nivel.
Nivel 2. Un curso de un año para refraccionista. Requisitos de admisión: 12 años de escolaridad (con materias científicas) y finalización exitosa del curso de un año para técnico oftálmico. Al año, el estudiante puede egresar con un diploma de refraccionista y regresar a los cinco años para avanzar al siguiente nivel. Los estudiantes que obtienen 70% o más del total y que así lo desean, pueden avanzar al siguiente nivel.
Nivel 3. Una opción de cursos de un año en una de las siguientes sub-especialidades: optometrista, tecnólogo oftálmico u ortoptista. Requisitos de admisión: 12 años de escolaridad (con materias científicas), con finalización exitosa de tanto el curso de un año para técnico oftálmico y el curso de un año para refraccionista.
Nivel 4. Un año de pasantía que daría al estudiante capacitación supervisada y derecho al título de Licenciado en Ciencias de la Visión, en una de las tres sub-especialidades. Es necesario que estos egresados ocupen su lugar en la profesión a fin de que provean servicios exitosamente. Puesto que los candidatos deben estar bien equipados para poner en práctica las habilidades aprendidas, al egresar, se les provee un paquete inicial a los técnicos oftálmicos, refraccionistas y optometristas (Tabla 3), para que empiecen a practicar lo aprendido. (No se entrega un paquete a los ortoptistas y tecnólogos oftálmicos –, ya que el hospital donde trabajarán les proveerá el equipo especializado que requieren).
También se ofrece un curso de actualización cada cinco años, que permite a los egresados retornar y compartir sus experiencias, así como recibir los nuevos conocimientos que hubiera en su campo. El instituto sigue proveyendo a los egresados el apoyo institucional que pudieran requerir, inclusive enviándoles el Community Eye Health Journal (Revista de Salud Ocular Comunitaria).
Referencias
1 Kanyi S. Evaluation of the impact of Nyateros “Friends of the eye” in the delivery of eye care services after one year of its implementation in Lower River Division, The Gambia. Community Eye Health J 2005;18(56): 131.
